Indicadores biológicos del suelo

La salud biológica del suelo puede evaluarse mediante una serie de indicadores biológicos, que reflejan la actividad, diversidad y funcionalidad de la biota edáfica. Estos indicadores permiten diagnosticar el estado del suelo y su capacidad para sostener procesos ecológicos esenciales.

Entre los más utilizados se encuentran la biomasa microbiana, la respiración basal del suelo, la actividad enzimática, la diversidad funcional microbiana y la estructura de las comunidades de nematodos. A partir de estos parámetros se han desarrollado diversos índices biológicos del suelo, que integran información sobre estabilidad, fertilidad y resiliencia.

Los indicadores biológicos son especialmente sensibles a cambios en el uso del suelo y al manejo agrícola, por lo que se consideran herramientas fundamentales en la agricultura sostenible, la restauración ecológica y la evaluación de la calidad del suelo.