Laurus novocanariensis Rivas Mart., Lousã, Fern. Prieto, E. Días, J.C. Costa & C. Aguiar

Laurel canario o loro

Descripción. Árbol perennifolio que alcanza entre 10 y 20 metros de altura, ocasionalmente superando dichas dimensiones en condiciones óptimas de desarrollo. La corteza es de color gris oscuro, con textura lisa o ligeramente fisurada en ejemplares maduros. Presenta una copa amplia, densa y bien desarrollada. Las hojas son simples, alternas, de forma lanceolada u oblonga, con margen entero, consistencia coriácea y color verde oscuro en el haz. El ápice es acuminado y la nerviación es marcada. Las flores, pequeñas, de tonalidades blanquecinas o amarillentas, pueden ser unisexuales o hermafroditas y se agrupan en inflorescencias axilares de tipo panícula. El fruto es una baya ovoide, de color negro brillante en la madurez, con una sola semilla. 

 

Hábitat y distribución. Especie endémica de la región macaronésica, concretamente de las Islas Canarias y Madeira, donde constituye uno de los elementos arbóreos más representativos de la laurisilva o monteverde. Se desarrolla entre 400 y 1.200 metros de altitud, en zonas húmedas y sombreadas, con elevada humedad ambiental, suelos profundos, ácidos y ricos en materia orgánica, generalmente sobre substratos volcánicos. Es característica de barrancos umbrosos, laderas expuestas a los vientos alisios y suelos con nieblas frecuentes, formando comunidades mixtas junto a Ocotea foetens, Persea indica, Ilex canariensis y Apollonias barbujana.

 

Curiosidades. Las hojas presentan glándulas secretoras que contienen aceites esenciales, responsables del aroma intenso y agradable que se libera al frotarlas. La especie es dioica o polígamo-dioica, lo que explica la coexistencia de individuos con flores unisexuales y otros con flores hermafroditas dentro de una misma población.